¿Qué marca la diferencia?

Estoy perdiendo el tiempo miserablemente® página de Gema Zafra

Te voy a contar una historia real.

El primer sábado de enero de un año cualquiera, en un aula de educación infantil, se celebró la primera reunión de antiguas alumnas de la promoción del 74, la última promoción «sólo chicas».

Aquel colegio siempre había sido excesivamente exigente con las normas de disciplina, el contenido académico, y los exámenes. Así que, las valientes que se quedaron hasta COU (el actual bachillerato) y lo aprobaron, también se presentaron a la selectividad y la sacaron con nota. En ese colegio no pasaban a nadie del que no se tuviera la certeza absoluta de que iba a aprobar la Selectividad… no se podía bajar el ratio ni descender en el ranking educativo…

[Voy a centrarme en dos de ellas]

Después de preguntarse cómo habían evolucionado sus vidas tras abandonar el colegio y ponerse al día, descubrieron que habían llevado una vida similar. Se habían graduado en una carrera universitaria, habían tenido hijos, y ambas tenían un puesto de responsabilidad.

Pero había una diferencia. Una de ellas era directora de un pequeño departamento en una empresa de automoción, llevaba años hastiada y deseando cambiar; y la otra había montado su propia empresa y estaba feliz. A esta última le empezaban a ir bastante bien las cosas, hasta el punto de tener que contratar a 4 personas más de forma inmediata.

¿Qué marca la diferencia?…

Te has preguntado -como lo he hecho yo- ¿Qué marca la diferencia en la vida de las personas?

No es la inteligencia, no son las capacidades o la dedicación. No es que una persona quiera ser exitosa y la otra no.

La verdadera diferencia radica en lo que cada persona aprende y el aprovechamiento que hace de ese conocimiento. Pero ese conocimiento tiene que estar dirigido a un propósito determinado, con una estrategia concreta y además, se tiene que organizar en planes definidos de acción.

Si uno de tus propósitos es dejar de perder el tiempo miserablemente, te voy a dar claves, estrategias y planes de acción para dejar de hacerlo.

¿Por qué estoy tan segura de poder ayudarte?

La respuesta es sencilla, porque toda mi vida he sido una virtuosa en perder el tiempo miserablemente (me avalan años de experiencia) y esto me impedía materializar mi meta profesional. Pero un buen día decidí que ya no más, me puse a ello y ¡lo conseguí! De hecho me he convertido en una experta y he escrito un libro con las claves para dejar de hacerlo (en breve saldrá publicado):

Estoy perdiendo el tiempo miserablemente.
Claves para dejar de hacerlo

Por Gema Zafra Martínez

(una servidora)

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